
La operación y el mantenimiento se llevan cerca del 80 % del costo de la vida útil de un edificio. Es justamente la etapa en la que nadie sabe con certeza qué quedó adentro de cada pared.
Un modelo conforme a obra, verificado, clasificado y en formato abierto, evita pagar dos veces la misma información: no hace falta volver a relevar el edificio para cada ampliación, reforma o reparación.
El modelo actualizado con todo lo que efectivamente se construyó.
Lo que necesita quien mantiene el edificio, donde lo necesita.
Un modelo que no depende de ningún programa ni proveedor.
Qué información se carga, con qué estructura y quién la recibe se acuerda en el arranque. Lo que no se pide no se carga, y después cuesta el doble conseguirlo.
El conforme a obra no es un relevamiento al final: es el resultado de acompañar la obra y actualizar el modelo con cada cambio.
Lo contamos en detalle en «Se decide en obra. Se paga en operación».
Organismos públicos que heredan edificios sin documentación.
Plantas industriales, acopios y naves, donde cada parada cuesta.
Desarrolladoras que entregan edificios a consorcios o administradores.
Operadores y responsables de mantenimiento.
Contanos en qué etapa está y quién lo va a operar. Te decimos qué conviene pedir hoy para no pagarlo dos veces.